Al 2009 le faltaba una banda favorita (MGMT ya fue). Contar cómo los conocí dista de ser sofisticado o cool, pero de todas maneras me confieso: Los conocí por un cover del tema She Wolf de la colombiana de caderas protuberantes. Adevertí que no era nada digno. En fín, Chester French más que una banda es un dúo. Dos pibes estudiantes de Harvard que siendo Freshmen empezaron a componer juntos. A lo largo de toda su estadía en Cambridge fueron puliendo sus temas, arreglándolos y poniéndolos bonitos. Tanto que cando se recibieron y con el EP bajo el brazo fueron disputados por Kanye West y Pharrell Williams. Que dos cracks de la música se peléen por producirte no es algo usual. No lo fue para ellos. Decidieron firmar con el lider de N.E.R.D. (su cuarto albúm sale en breve). El disco que se editó en abril es una mezcla interesante de estilos y sonidos. Hay de todo. Desde guitarritas country hasta notas que parecen salidas de un juguete infantil. Tienen tanta buena onda que son capaces de cantarle a un par de zapatos de Jimmy Choo. En Bebee Buell le cantan a las chicas de Los Angeles (esas que caminan sobre unos Louboutin llevando un café de Seattle en su mano). Es mi nuevo tema favorito (y el que suena hoy por hoy en mi despertador).
Para reivindicarme he aquí el videito que grabaron del cover de Shakira. No es tan tremendo después de todo.
Según la Iglesia Católica Romana los vicios humanos se dividen en siete y su objetivo es el de instruir a los fieles en el sendero de la moral. Según la orden del día N° 2005 de la Cámara de Diputados de la Nación los vicios articulados en el dictamen de despacho se dividen en siete y su objetivo es el de cooptar a los herejes en el sendero de la Cámara Revisora.
Los siete pecados capitales sólo pueden ser absueltos bajo el acto sagrado del arrepentimiento y la confesión por obra y gracia de Dios. Los siete artículos del proyecto de ley son un tanto más complejos de absolver, la obra y gracia depende de 37 manos levantadas.
Seattle está gestando miles de buenas banditas que con o sin contratos discográficos se encargan de llenar de buena música el mundo. Una de ellas es Band Of Horses. Hace poco escuché su segundo disco (Se editó a fines del 2007) y me pasó algo raro al respecto ya que aún tenía en mi memoria el anterior, su debut ”Everything All The Time“ (discazo!). En “Cease to begin” no encontré lo que esperaba, son temas más comerciales (más Coldplayneanos) que se alejan del neofolk al que me habían acostumbrado. De todas manera debo admitir que si bien el disco es bastante homogéneo no logra explotar en ningún momento y te deja con ganas de más; pero por otro lado tampoco tiene grandes bajones por lo que en promedio termina dejando un gusto agradable al oído. Pensé que me gustaba menos de lo que realmente me gusta porque cuando me puse a pensar que tema elegir se me complicó un poco. Últimamente me tiran los temas más heroicos (será porque el despertarme todos los días a las 6 de la mañana me lleva a buscar algún incentivo que le ponga onda a mis mañanas) por eso creo que “General Specific” viene muy bien para esos momentos faltos de motivación. Habla de cosas bonitas , es esperanzador, muy rítmico y pegadizo.
Cinco pibes de Seatlle se juntan a hacer música linda, la suben a Myspace y en menos de dos meses son escuchadas por más de 250.000 personas. Una discográfica les hace firmar un contrato y en el verano norteamericano sale a la venta su primer disco “Sun Giant” que vende casi 200.000 copias y es elegido como el albúm del año por la Billboard. Me llega el disco a mis manos y aunque me costó al principio terminó encantandome.
Fleet Foxes no es fácil de escuchar, hay que entrar en su mundo y creerse las cosas que nos propone. Pertenecen a un grupito selecto y minúsculo de músicos que en contra de lo que acontece hacen lo suyo con una acústica, un poco de poesía épica y voces armoniosas y melosas. Ellos se hacen llamar “una banda folk/pop barroca” y aciertan en parte. Aunque también tienen mucho de Neil Young y Brian Wilson (el otro día dando vueltas por el cable descubrí la peli de los Beach Boys: pochoclera pero interesantísima).
Este tema “Innocent Son” sonó durante dos meses en mis mañanas (antes que empiecen las vacaciones). De lunes a viernes me despertaba con esta canción e incluso seguía sonando cuando me calentaba el café (Illy descafeinado: orgásmico) y me preparaba unas tostadas de pan de nuez y queso crema.
“White Winter Hymnal” es otro temón, se ganó muchos repeat en el iPod los días calurosos de playa en Pinamar. Es una canción que te pone contento, así de simple. Si estás medio bajoneado por cualquier cosa escuchála y me vas a dar la razón.